¿Qué tipo de piel tengo?

Para cuidar adecuadamente tu piel primero debes conocerla, por eso te enseñamos los tipos de piel para que identifiques el tuyo.

Piel normal

La piel normal es probablemente la más fácil de tratar. Este tipo de piel presenta una textura regular y no tiene imperfecciones. Además, tiene un aspecto suave y limpio sin necesidad de hacer nada.

¿Cómo reconocerla? Si pasamos un pañuelo de papel por la piel y no hay rastro de grasa, ni tampoco la sentimos tirante al despertarnos.

Piel seca

Si sentimos la piel tirante y rígida, que se pela o se escama, y que tiene un aspecto apagado, estamos ante una piel seca. Suele tener manchas y en ocasiones parece más vieja de lo que realmente es, además de que se ve muy afectada por los cambios climáticos.

La prueba de la servilleta de papel también sirve: si no ves rastro de grasa y aparte tienes los síntomas anteriores, tu piel es seca. La piel seca necesita un especial énfasis en la hidratación natural.

Piel grasa

Una piel grasa desprende grasa y es brillante, especialmente en la llamada zona T (frente, mentón y nariz). Presenta poros abiertos, imperfecciones. El mayor problema de este tipo de piel son los granos y puntos negros.

Una piel grasa debe exfoliarse a menudo para evitar la suciedad, y la limpieza de la misma con productos naturales astringentes es fundamental.

Piel mixta

La piel mixta es una piel que tiene la zona T grasa -preferentemente- y el resto del rostro seco o normal -en general las mejillas.

Si queremos diferenciar si tenemos la piel grasa o mixta, el papel que utilicemos marcará una T si tenemos la piel mixta, mientras que tendrá grasa en todos lados si la piel es grasa.

Piel sensible

Esta piel puede tener característica de cualquiera de las anteriores, pero además reacciona a casi todos los productos, se irrita con las temperaturas extremas y causa irritaciones, sarpullidos y picores.

Los productos químicos del cuidado de la piel y los jabones suelen afectar a este tipo de pieles. Por eso, las pieles sensibles son ideales para la utilización de remedios naturales que no las irritan ni les provocan problemas

 

Ahora ya sabes cómo saber qué tipo de piel tienes, así que deberás cuidarla de diferentes maneras.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *